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Cebolla de tubo

Frescura Crujiente y Sabor Delicado

La cebolla de tubo, también conocida como cebolleta o cebolla de verdeo, es un básico indispensable de la huerta que aporta una frescura inigualable a cualquier receta. Se distingue por sus característicos tallos verdes huecos y alargados, unidos a un bulbo blanco y carnoso que no llega a desarrollarse por completo. A diferencia de la cebolla seca tradicional, ofrece una mordida mucho más tierna y crujiente, así como un perfil de sabor notablemente más suave, herbáceo y delicado. Su ligero toque picante estimula el paladar sin llegar a enmascarar el sabor del resto de los ingredientes.

El Toque Maestro en Salteados, Ensaladas y Guarniciones

La gran ventaja de la cebolla de tubo en la cocina es el aprovechamiento integral de la pieza, ofreciendo dos texturas y usos distintos. El bulbo blanco es la base aromática perfecta para arrancar sofritos suaves, integrarse en ceviches refrescantes, vinagretas o tortillas jugosas. Por otro lado, los tallos verdes cortados finamente son el aderezo estrella en crudo: espolvoréalos en el último segundo sobre un cuenco de ramen, arroces fritos, fideos salteados, tacos o unos clásicos huevos revueltos. Si prefieres cocinarla entera, asada a la parrilla o a la plancha adquiere unos deliciosos matices dulces y ahumados que acompañan a la perfección carnes y pescados.

Ligereza, Vitamina K y Poder Depurativo

Añadir cebolla de tubo a tus platos es una forma excelente de sumar nutrientes sin apenas incrementar las calorías. Al recolectarse fresca, posee un elevadísimo porcentaje de agua, lo que la convierte en un alimento altamente diurético y ligero, ideal para facilitar la digestión. La parte verde de sus tallos esconde un tesoro nutricional: es una fuente extraordinaria de vitamina K (esencial para la coagulación sanguínea y la salud ósea) y de vitamina A (betacarotenos), vital para la salud ocular. Además, aporta excelentes dosis de vitamina C y potasio, ayudando a fortalecer el sistema inmunológico y a combatir el estrés oxidativo.

Composición nutricional (100g)

  • Vitaminas: K (concentración muy alta en los tallos), C, A, B9 (Ácido fólico)
  • Minerales Clave: Potasio, Calcio y Hierro
  • Calcio: 72 mg
  • Hierro: 1.5 mg
  • Magnesio: 20 mg
  • Potasio: 276 mg (Excelente para la regulación de líquidos)
  • Calorías: 30 - 32 kcal (Un ingrediente acalórico, ideal para dar volumen y sabor)
  • Carbohidratos: 7.3 g
  • Proteínas: 1.8 g
  • Grasas: 0.2 g
  • Fibra: 2.6 g (Fibra suave que favorece la digestión)
  • Agua: 89%
Estos valores son aproximados y corresponden a la hortaliza fresca en crudo. Un alimento muy ligero y aromático, perfecto para enriquecer el perfil nutricional y visual de tus comidas diarias.