Disponibilidad Alta

Esqueleto Pollo

1.0 / Kg

La Base Secreta de los Mejores Caldos Caseros

El esqueleto de pollo, también conocido como carcasa, es el pilar fundamental de la cocina de aprovechamiento y el secreto mejor guardado para lograr fondos llenos de profundidad. Se trata de la estructura ósea del ave una vez retiradas las piezas nobles, conservando siempre pequeños restos de carne y cartílago que son oro puro para la cazuela. Al someterse a una cocción pausada, estos huesos liberan toda su esencia, transformando el agua en un caldo dorado, aromático y con ese inconfundible sabor a tradición que ningún preparado industrial puede igualar.

Sopas, Consomés y Fondos para Arroces

El uso de la carcasa de pollo es sinónimo de confort y sabor de hogar. Es el punto de partida indispensable para preparar una clásica sopa de fideos, un consomé revitalizante o una sopa de picadillo. Simplemente acompáñalo en la olla con unas buenas verduras frescas —como zanahoria, puerro, apio verde y nabo— para lograr un caldo espectacular. Además, este líquido concentrado es el mejor recurso que puedes tener en tu cocina para mojar tus arroces en paella, fideuás o para dar cuerpo y sustancia a cualquier estofado de carne o legumbres, elevando el resultado final a nivel de restaurante.

Colágeno Natural, Hidratación y Nutrición Reconfortante

Más allá de su innegable valor gastronómico, el esqueleto de pollo es una auténtica fuente de salud y bienestar. Durante la cocción prolongada, los tejidos conectivos y cartílagos liberan una enorme cantidad de colágeno y gelatina natural, elementos esenciales para proteger la salud de las articulaciones, mejorar la elasticidad de la piel y reparar la mucosa intestinal. Un buen caldo de huesos es el remedio tradicional por excelencia para asentar el estómago y reponer líquidos. Además, el tuétano de los huesos aporta minerales altamente biodisponibles como calcio, fósforo y magnesio, resultando en una elaboración muy hidratante y nutritiva.

Composición nutricional (100g)

  • Vitaminas: B3 (Niacina), B6 (presentes en los restos de carne)
  • Minerales Clave: Calcio, Fósforo, Magnesio y Zinc
  • Calcio: 15 mg (Altamente extraíble durante la cocción lenta)
  • Hierro: 0.8 mg
  • Potasio: 150 mg
  • Textura: Alta concentración de colágeno (gelifica el caldo al enfriarse)
  • Calorías: 120 - 140 kcal (Valor de la parte comestible/magra; el caldo desgrasado tiene muy pocas calorías)
  • Carbohidratos: 0.0 g
  • Proteínas: 14.0 g (Rico en aminoácidos como la glicina y prolina procedentes del colágeno)
  • Grasas: 8.0 g (Principalmente en la piel residual, fácil de retirar al espumar el caldo)
  • Fibra: 0.0 g
  • Sodio: 70 mg
Estos valores son aproximados y corresponden a la parte comestible del producto en crudo. Su valor nutricional real se transfiere al agua durante la cocción, creando un caldo rico en minerales, colágeno y muy bajo en calorías si se desgrasa adecuadamente.